PARA INVIERNO
Hoy llega el gris con su reparto de escarchas y sus caricias de manos blancas que erizan la piel. Aprovecharán las noches cómplices y le irán arrebatando apresurados minutos a la luz, que los días, como padres resignados, perderán. Latidos leves de verde vida caminarán en letargo. Pronto, ajustarán las botas, flamearán las bufandas, humeará de nuevo esa taza. Pero la pasión inquieta no se paraliza y conseguirá abrigo íntimo... Así, apretando los dientes, corro hacia el refugio de un cuerpo que niega los soplos fríos y guarda nuevas tibiezas para mi gélida ilusión.
