Mi historieta

P O E M A S

Limericks lasherinos

Pasando el Zanjón de los Ciruelos

depositó mi infancia sus desvelos:

guardapolvos, uniforme

y desilusión enorme

terminaron con todos mis vuelos

* * * * *

Caminando por calle Olascoaga,

esperando que el futuro se haga,

me sorprende el club del Globo:

le ganó al rayado Lobo

y a la Lepra no la salva ni una maga.

Mi historieta

P O E M A S

Limericks lasherinos

En el departamento de Las Heras

esperé años para que me quisieras:

versos, bailes y canciones

alentaron ilusiones.

Hoy ya me olvidé de tus caderas


Fiestas de fin de año en El Challao:

antes de las doce ya estoy mamao.

Brindamos y pedimos,

brindamos y mentimos.

¿No hicimos lo mismo el año pasao?

Mi historieta

P O E M A S

Esos fabulosos cuatro

Oí esos gritos sagrados y, más allá

de que no sabía bailar el twist,

no pude dejar de escuchar durante todo el anochecer

de un agitado día.

Tanto me dijeron perderás a esa chica

que finalmente la perdí,

y nadie vino hacia mí cuando pedí socorro.

Aprendí lo que el dinero no podía comprarme,

aprendí que todos tenían algo que ocultar,

aprendí que el sinuoso y largo camino era seguramente la vida,

pero que también podía ser una mágica y misteriosa gira

con la que siempre llega el sol.

Me convencieron de que todo lo que necesitaba era amor,

mientras a mi alrededor

me mentían una revolución.

Mi madre preguntaba por qué se llamaba

déjalo ser y yo le explicaba

que otra madre era la que murmurando

daba las respuestas.

Había un cielo con diamantes y un campo de frutillas

para ir a buscar,

mientras por aquí

una guitarra continuaba llorando

y me seguían mintiendo

ahora la revolución número nueve.

Cuando me oí decir y yo la amo,

recordé el consejo y le pedí

que no me dejara caer.

Canté con el sargento Pimienta

piensa por ti mismo,

porque mañana nunca se sabe,

y fui uno de sus corazones solitarios.

El viaje puede ser a través del universo

o en un submarino amarillo,

pero siempre se regresa,

aun si ya no quedan sueños dorados.

Aunque no había llegado a los sesenta y cuatro

siempre sospeché que sólo hace falta

para lo importante

que vengan todos juntos,

que aquí, allá y en todas partes,

con la ayudita de los amigos,

podemos solucionarlo.

Hoy me siento bien,

y porque nuestra existencia

es siempre un día en la vida,

estoy seguro de que no todo

será ayer.

Mi historieta

P O E M A S

Romance de mi barrio nuevo

Se me ha acurrucado

el barrio junto al cerro,

como pidiéndole manso

que le vigile su sueño.

Me despierto en las mañanas

y miro piedra y cielo

que se levantan enormes

frente a este pobre suelo

salpicado de un verde

mezquino, cansado y viejo.

Las acequias entusiastas

siguen guardando anhelos

y un arbolito asomando

acompaña en el desvelo,

mientras nubes egoístas

pasan y van tras el viento.

Hemos traído hasta aquí

ilusiones y recuerdos,

espero ahora esta noche

que ese bruñido espejo

allá arriba colgado

también vigile mi sueño.

Febrero de 1977

Mi historieta

MICROCUENTOS

«Un solo rey»

El barrio es tan inseguro, pero también tan pobre, y la situación del país es tan angustiante, que ya entre los niños ha empezado a circular el rumor que en este comienzo de año no habrá Reyes Magos. El “viste lo que salió en las redes” corre de boca desdentada en boca desdentada, va de calle embarrada a calle sin luminarias, de única plaza sin juegos a baldío con arcos sin travesaño, de quiosquito con demasiados cigarrillos a drugstore con pocos caramelos. Sin embargo esa noche, uno de los reyes se ha animado y llevando parte del contenido de los otros bolsos ha repartido la carga con una triste sonrisa en su negra cara.

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