Cuentos de tranco corto

EL ÚLTIMO RECUERDO

Tenía por fin la fórmula. Muchos años de laboratorio, mucha tarea de investigador. Pudo acomodar finalmente en su cabeza la secuencia correcta de neuropéptidos con ese anticuerpo monoclonal. La que tanto había buscado. El documento con todo su trabajo previo está en su computadora. Recordó cuál. Consigue abrirlo con el programa ese, el de la letra y la página en blanco. Esta lo sorprende: “contraseña para abrir el archivo”. Mira, piensa. No puede acordarse de la palabra clave. Las hojas del árbol del fondo de casa que dan a la ventana lo distraen. Lo plantó su padre una tarde de sábado apenas empezado el invierno. Vuelve a la pantalla. Frunce el ceño. Cierra el programa con sus demandas. No volverá a recordar que allí estaba la fórmula que debía completar. La fórmula para combatir el Alzheimer.

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