Cuentos de tranco corto

CRÓNICAS de la MEMORIA I

El hombre, envuelto en sus harapos y cubierto por barba y melena desprolija, advierte la presencia de los uniformados. Y aunque no lo intimidan, como ya casi nada, lo han obligado a prestarles atención: están revisando su carga. A ver usted, qué está haciendo con estos panfletos. Los estoy recogiendo, no ve. Pero, sabe lo que dicen. Para mí son basura. No sabe que está prohibido difundir este material. Para mí son basura. No se haga el tonto quiere, aquí está clarito lo que dicen. Soldado, suba a este agente subversivo al camión. Se resiste en silencio. El subteniente saca el arma y le apunta. No consigue que obedezca. Ambos cierran los ojos. Queda tirado ahí en el basural. Vamos, nadie reclamará por él. Lo encuentran, confundido entre los desperdicios. Es él, es él, seguro que es él. El Jacinto, sin documentos, analfabeto.

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