CUALQUIER PARECIDO…
Las promesas electorales son tan descabelladas, tan ilógicas, tan imposibles de cumplir que están siendo utilizadas como argumento por el mejor cine de ficción de los últimos tiempos y por las sagas y series de las plataformas más vistas. El éxito es tal que los políticos han comenzado a demandar a los guionistas por los derechos de autor. Rápidamente, los partidos ya han empezado a abrir cuentas en el extranjero y los ciudadanos a organizar marchas para reclamar por esos fondos que consideran un derecho por daños y perjuicios. La justicia se ha declarado competente, pero habrá que esperar hasta la próxima temporada para conocer algún dictamen al respecto.
