Cuentos de tranco corto

SIN ORQUESTA

Era un maestro del sforzato. Aunque nunca llegó a cantus primus, lo suyo fue producto del ostinato. Cuando se enteró de la fuguette de ella para interpretar otro duetto,  movido por el obbligato improvisó una dramática aria da capo. Hoy canta en falsete, ha vuelto a las toccatas y sueña con algún ritornello.


Deja un comentario

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar