NO SEA CÓMPLICE
Usted ya intuye quién es el culpable. Casi no tiene dudas. El guionista ha escondido algunos datos intentando confundirlo. El personaje principal, que sabemos tiene que desentrañar el entuerto, también ha desconfiado de lo obvio, aunque no ha podido hacer otra cosa que cumplir con su trabajo y ha saltado de pista falsa en pista falsa. El responsable del crimen aprovecha la oportunidad e intenta escaparse. ¿Qué espera entonces para avisarle al protagonista? ¿Por qué deja que se dilate tanto el desentramado del enredo? Recuerde que no puede el infractor salirse con la suya. Finalmente, alguien se anticipa y le dice al director, quien con rapidez y cierta eficacia cierra la historia.
