Cuentos de tranco corto

CRUEL LUCIDEZ

Horrorizado, Kao ha entrevisto con nitidez la sensación de finitud producto de la ley de la vida. Como un resplandor, como un rápido y único parpadeo. Para luego desaparecer. Desesperado, comienza a añorar su estado anterior. Ese en donde el peligro del ataque predador está al acecho y hace correr. Intuye incómodamente que ya nada será igual. Siente el pavor otra vez ante la falsa trampa de la elección.
Aunque todavía no puede comprender que esas sensaciones son producto de intensos y precisos entrenamientos que le han permitido adquirir un admirable nivel de razonamiento, el chimpancé ha empezado desconsoladamente a llorar.


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