CONFIANZA TECNOLÓGICA
Se acerca fin de año. Miro la heladera y veo pegados los papelitos y los imanes. Allí conviven desde hace mucho viejas tareas cotidianas, mis metas, mis objetivos. Escritos con convicción y firmeza. Se me frunce el ceño al comprobar que todavía siguen pendientes. Miro el calendario y aparece la sonrisa en mi cara. Ahora sí lo lograré. Ahora sí alcanzaré mis queridos sueños. En pocos días más llega el último modelo que me he comprado, el que funciona como un avión: el refrigerador Plus X Plus. Y viene con unos coloridos adhesivos para colocar en la puerta. No me puede fallar esta vez.
