Hoy encontré un badén

        Me llegan como puños
los abrazos de aquellos que se quieren
y los éxitos de los que tienen suerte.
Roen mis entrañas
algunos nombres
y días de cumpleaños.
Mi primitiva sonrisa
se derrite
sabiendo que el sol de todos
a unos calienta
y a otros quema.

Es por eso que me agito
como pez fuera del agua,
es por eso que tiemblo
como si me hubieran quitado la espada.

Mientras, ella seguramente sospecha
que estoy pegado a la telaraña
de su mirada.

Así, entre sacudidas voy sin remedio
presintiendo que cada parpadeo
habrá de permitir que alguna madrugada
consiga levantarme.

Deja un comentario

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar