La mariposa de Benedetti

Esa que fue tema de un haiku. Esa que siempre recuerda que fue gusano. Pobre… Primero le recomendaron leer un par de libros de autoayuda. Como seguía aferrándose a sus orígenes y no podía valorar los colores, la enviaron a terapia psicoanalítica. Terminó sus escasos días sin haber alcanzado a comprender ni el encierro ni el vuelo.

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