

P O E M A S
Romance de mi barrio nuevo
Se me ha acurrucado
el barrio junto al cerro,
como pidiéndole manso
que le vigile su sueño.
Me despierto en las mañanas
y miro piedra y cielo
que se levantan enormes
frente a este pobre suelo
salpicado de un verde
mezquino, cansado y viejo.
Las acequias entusiastas
siguen guardando anhelos
y un arbolito asomando
acompaña en el desvelo,
mientras nubes egoístas
pasan y van tras el viento.
Hemos traído hasta aquí
ilusiones y recuerdos,
espero ahora esta noche
que ese bruñido espejo
allá arriba colgado
también vigile mi sueño.
Febrero de 1977
