LEJANOS DÍAS DEL SOCIAL Y DEPORTIVO
Acaba de cobrar la jubilación y va caminando apoyada en su bastón meditando sus cosas. Desde la plaza, uno de los pibes la ha visto cruzando la calle descuidadamente con su cartera colgada del brazo. Corre, se la arrebata y se trepa a la moto que lo espera en marcha. Hay bastante gente y al vehículo le cuesta acelerar. Gasta su velocidad esquivando transeúntes para escapar en contramano. La anciana, mientras tanto, recordando sus mozos días de atleta, ha empuñado la jabalina y la lanza arqueando su cuerpo todo lo que puede. Sabe que no será ni por asomo uno de sus registros mejores, pero confía en que hará impacto en el que maneja, quien no lleva casco, quien siente el impacto, quien tambalea y arrastra moto y acompañante.
Los caminantes cercanos hacen el resto de la tarea, mientras la abuela recupera cartera y bastón en medio de los aplausos.
