Cuentos de tranco corto

NO PUEDO SACARME ESA IMAGEN DE LA CABEZA

Había discutido toda la tarde con él sin ponerse de acuerdo. El anochecer se acercaba y nada parecía alterar el ya inútil intercambio de opiniones. Inesperadamente, le incrustó el portarretrato de su ídolo justo en medio de la frente.


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