PARA PRIMAVERA
Estallan apurados
miles de colores.
Flotan livianos y vistosos
atuendos y frescos trinos.
El aire se va cargando
de encendidas
y amistosas intenciones.
Cosquillea la sangre
y empuja alguna gastada ilusión
que renace en cada uno
de nuestros latidos.
Las mañanas irán recuperando
la memoria y apostarán otra vez
por el verde, la brisa suave
y los cálidos juegos de pasión…
Este setiembre decidido
me confirma que ya no podrás
ser reina.
Pero es bueno saber
que hasta aquí
hemos llegado,
gracias a la insistencia
de tu plebeyo respirar.
