Despiértame

El silencio de la mañana que va naciendo
y las penumbras que poco a poco van huyendo.

De pronto el suspiro quedo del primer albor
y el día nuevo brindando su infantil rubor.

Ah, si este amanecer pudiera con su pureza
entrar en mi oscuridad de pájaro sin cielo
para comprender el sentido de la tristeza
y abrir las alas de mi esperanzado desvelo.


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