Poesía y ciencia

Suena como un poema. Ese enunciado suena como un poema. Lo leemos, lo escuchamos y no entendemos totalmente lo que dice; pero nos suena a poético. Sabemos que es una ley universal. Sabemos que convirtió al científico que la formuló en un genio. El más grande hombre de ciencia de la historia. Y dejó plasmada esa norma de la física en el libro que es considerado el más influyente, el más completo, el más revolucionario hasta la fecha. El prólogo de ese inmortal volumen sí es un poema. Y fue escrito por el astrónomo más reconocido de su época. Quien decidió utilizar el lenguaje poético para hacer la presentación al mundo de la magna obra.
Sabemos también que el arte y la ciencia son actividades humanas hijas de la imaginación, de la creatividad, de la libertad. Vaya pues una pequeña gran muestra de esto.
“La fuerza de atracción entre dos cuerpos es directamente proporcional al producto de sus masas e inversamente proporcional al cuadrado de la distancia que los separa”.
Sí, suena a poesía. Sí, es la Ley de Gravitación Universal. Sí, es Isaac Newton. Sí, está en “Principios matemáticos de filosofía natural”.
Las frases finales del mencionado prólogo escrito por Edmond Halley –sí, el del cometa famoso- terminan de decirlo todo:
…”Ya podemos manejar las leyes superiores del Universo
y ya se abren los ocultos misterios de la oscura Tierra,
el orden inmóvil de las cosas y los secretos
que ocultaron los siglos pasados.
Vosotros, los que gozáis del néctar celeste,
celebrad conmigo a quien tales cosas nos muestra.
A Newton, que abre el cerrado cofre de la verdad.
A Newton, amado de las musas, en cuyo limpio pecho
habita Febo, de cuya mente se apoderó con todo su numen.
Pues no está permitido a ningún otro mortal tocar más de cerca a los dioses”.

Deja un comentario

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar