Cuentos de tranco corto

AUTOESPOILER

—¿Hoy vamos a seguir viendo la serie esa de los policías corruptos?
—No, hay una nueva de Bélgica. Un asesino serial que escucha voces que le ordenan matar.
—Es lo mismo de la película yanqui, esa del caníbal.
—Esta es distinta, porque lo que oye es real, pero los crímenes no, porque son sueños.
—Maldito, me la estás contando toda…
—Pero cualquiera se da cuenta, porque el detective que él imagina que investiga los supuestos asesinatos sabe que el tipo no es esquizofrénico sino maníaco depresivo y que todo es un inofensivo juego de la mente.
—Mirá lo que se te dé la gana; mejor me voy a dormir.
Al pasar, toma el control remoto con intención de arrojarlo contra la pantalla apagada. Se detiene y piensa. Estar solo y con esta pandemia no le ha hecho nada bien…


Cuentos de tranco corto

LA REALIDAD SUPERADA

No voy a referirme a las eternas colas que se hacen en los bancos o en las salas de los centros de salud o en hospitales. Ni siquiera mencionaré las esperas interminables a las que nos someten las líneas telefónicas rotativas, donde hay que soportar  además esas metálicas vocecitas burlonas.  Tampoco esos insufribles trámites y papeleos en las laberínticas reparticiones públicas. No. Voy a contarles una historia en donde se ponen realmente a prueba la paciencia y la tranquilidad, que todavía algunos afirman son virtudes. También la resignación, agregarán otros con razón. Sí, sigan ahí y verán que vale la pena. Continúen leyendo. No pierdan el interés… Den vuelta la página… Ya viene el próximo capítulo… Aguarden la segunda parte… En el siguiente libro tendrán todo el misterio develado… No desesperen… Ya se acerca…


Cuentos de tranco corto

POSTERGADA DEFINICIÓN

Las apuestas la favorecen diez a uno. Ha ganado varias competencias seguidas: contra los galgos, los caballos y los camellos. Su fama ha crecido más allá de las geografías y de las épocas. Su proverbial paciencia le ha permitido esperar el momento propicio para el triunfo pendiente. Ya no habrá lugar para debates y refutaciones. La tortuga no necesitará más del cálculo infinitesimal y ahora podrá terminar de una buena vez la famosa carrera. Gracias a los avances de la biotecnología, sus cuatro patas potenciadas sobre campos de hipogravedad le aseguran la victoria frente a Aquiles.


Cuentos de tranco corto

MATEMÁTICA Y POESÍA

No dan las cuentas, viejo. No dan las cuentas. Sabés la cantidad de gente que asegura haber estado con el Armando. Sí, con Tejada Gómez. El compadre era todo un cultor de la charla cuyana y siempre estaba predispuesto para el encuentro. Pero no te dan los números. Si sumás a todas las personas que afirman haber pasado horas y horas conversando y tomando con él, no alcanzaría el tiempo ni tampoco el vino. Y no lo digo sólo yo. Me lo dijo el propio poeta, una tarde de verano en el barcito ese de la calle Amigorena…


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FILOSOFÍA EN LA SILLA

—¿Vamos? —preguntó Lemos.

—Veremos —dijo Ramos.

—¿Qué es lo que veremos, señor Ramos? —interrogó Lemos.

—Si vamos, señor Lemos —contestó Ramos.

—¿Entonces, veremos si vamos, señor Ramos? —inquirió Lemos.

—No, vamos a ver si veremos, señor Lemos  —afirmó Ramos.

Mientras, Vamos y Veremos volverán a perder el tren que hace décadas que no pasa.


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ASÍS Y FRANCISCO

Se llamaba Giovanni y vivió en Asissi. Nunca fue bueno con los pecadores ni con los animales. Las plantas y las flores le fueron indiferentes. No escribió ningún libro y jamás leyó las Escrituras. Siguió la tradición familiar y se dedicó a comerciar telas con las que terminó haciendo una buena fortuna, lo que le permitió vivir muchos años cómodamente. Afirman que en una ocasión, volviendo a su pueblo, se cruzó con un perdido caminante a quien, viendo casi desnudo y rodeado de bestias, le dejó la última prenda que llevaba en su carro y que no había podido vender. El agradecido sólo le preguntó cómo se llamaba. Desde ese día, la gente del lugar no volvió a ver al acomodado mercader.

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