Estaciones del amor

PARA OTOÑO

Este marzo ha empezado a despedirse
con el silbo de un leve viento.
Un equinoccio somnoliento jugueteará
con las hojas que, como profetizó Jacques,
caerán y caerán,
una tras otra.
El frío va reclamando sin apuros su viejo lugar,
mientras cruje mi corazón y se vuelve amarillo.
¿Podrá salvarse en esta lenta tarde
mi alma sorprendida sin abrigo
con solo el amparo de este oro sin valor?
Ojalá esta caprichosa brisa
confunda mis dudas
con esas hojas sin rumbo,
ojalá vengan al rescate
tu sonrisa primera
y la tibieza de tu mirar.


Cuentos de tranco corto

CALLADO GRITO DE LA PLUMA

“Don Ricardo, no debió usted arriesgarse tanto con esos comentarios”, le recrimina el poeta Calí a Tudela.
“Dejalo en paz”, le dice Ramponi haciendo referencia a que él también tuvo algunos problemas por lo que escribió. “Además, vos te olvidaste de pagar unos cuantos asados…”.
Draghi los mira mientras le insiste a Cúneo en que hay que estudiar agronomía. “Es lo que necesita este desierto”, afirma.
Sola González, Carlos Levy y Fernando Lorenzo hablan de vinos, mientras Bufano repite su romance al viñedo y algunos otros escuchan con atención.
De pronto, la mano arrugada coloca con dificultad y fuera de lugar el gastado ejemplar de Iverna Codina en uno de los estantes.
“Cuidado”, susurra uno de ellos. “Hagamos silencio… A lo mejor esta vuelta no hay que esperar tanto para que el próximo sea alguno de nosotros”.
(Conversaciones escuchadas en una biblioteca popular).


Cuentos de tranco corto

PALABRA SE APAGA

No pudo interesar a nadie. Por más entrevistas que le hicieron. Por más que la transformaron por unos días en noticia. Desde un principio supo que el motivo de la atención era sólo su prolongada edad. Más de cien. Pero más allá de eso, no apareció después nadie que mostrara interés. En estos días, no hay tiempo para estas cosas, se dijo para sí como justificación.
El joven de impecable guardapolvo blanco le pregunta cuántos años tiene, mientras llena una planilla. Ella duda si contestar en su idioma. Ahora sabe que los recorridos de la luna que le quedan son escasos. Esos con los que siempre contó el paso de las jornadas y que marcaban las tareas importantes. Inmediatamente la invade la necesidad de encontrar alguna frase que pueda expresar lo que está sintiendo, que pueda reflejar con solemnidad la despedida que se avecina. Algunas palabras tal vez dichas por su madre o su abuelo, de quien recuerda su tarea de guía y consejero. Pero no halla ninguna. La debilidad es mayor que ese dolor persistente. Es la última hablante de su lengua y se terminará yendo en silencio.


Cuentos de tranco corto

CUALQUIER PARECIDO…

Las promesas electorales son tan descabelladas, tan ilógicas, tan imposibles de cumplir que están siendo utilizadas como argumento por el mejor cine de ficción de los últimos tiempos y por las sagas y series de las plataformas más vistas. El éxito es tal que los políticos han comenzado a demandar a los guionistas por los derechos de autor. Rápidamente, los partidos ya han empezado a abrir cuentas en el extranjero y los ciudadanos a organizar marchas para reclamar por esos fondos que consideran un derecho por daños y perjuicios. La justicia se ha declarado competente, pero habrá que esperar hasta la próxima temporada para conocer algún dictamen al respecto.


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